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lunes, 4 de noviembre de 2013

LA DAMA DE... ¡¡HIERRO!!

Uuuuuuuffffff, pero cuánto tiempo sin pasarme por aquí!!!! Qué abandonados que os tengo, chic@s. Pero es que a veces la vida te reclama de una manera total y absoluta, sin tiempo ni ganas para nada más.
Pero bueno, como no hay mal que cien años dure, aquí estoy de nuevo, dispuesta a cerrar (¡Qué pena, jo!) la entrada relativa a personajes de LA HEREDERA.
Antes de nada, deciros que espero que esta sección haya sido muy de vuestro agrado. Para lo que no hayáis leído mi, hasta el momento, única publicación, ojalá os haya servido para despertaros la curiosidad hacia una historia preciosa de amor, aventuras y desventuras, con un final, POR SUPUESTÍSIMO, feliz.
Para l@s que ya la hayáis disfrutado... Bueno, pues eso, desmenuzar personaje por personaje y esperar que mis opiniones acerca de ellos coincidan con las vuestras.
Y ya sin más dilación, me pongo con ELLA, protagonista indiscutible de LA HEREDERA, mujer valiente, temeraria, un poco insensata pero muy inteligente... Elena Robles.



Sí, ya sé que en ocasiones sus actos no tienen mucho sentido, pero ¿quién no ha metido la pata alguna vez? ¿Quién no ha hecho alguna estupidez dejándose llevar por los sentimientos, o por la ausencia de ellos, o por el trastorno que estos nos suponen llegado el caso?
Sí, también sé que su personalidad es un poco controvertida, y que tiendo a disculparla como haría una madre con su hija pero, ¿qué queréis? A fin de cuentas, ella es mi primera "hija" literaria.
Y tiene muchísimas más virtudes que defectos.
Por ejemplo: su valor la obliga a sobreponerse al miedo en determinadas ocasiones, haciendo que maneje la inseguridad que ciertas inexperiencias le generan, a base de desparpajo. ¿Cómo si no podría enfrentarse a la labia de un mujeriego saliendo bien librada del asunto?

"[...]
-Hace un momento bebió usted de mi copa como un tabernero. Dígame si eso es propio de una dama -le contestó Diego con voz queda y conteniendo una sonrisa-. Le aseguro que otras en su situación hubieran huido despavoridas, pero usted no lo hará.
-¿Cómo está tan seguro?
[...]
-Muy sencillo -le contestó, profunda y súbitamente serio-. Yo no la dejaré marchar.
-¿Me retendrá contra mi voluntad?
[...]
-Creo que no hará falta. -Volviendo a adoptar su expresión risueña, frunció el ceño-. Me atrevería a afirmar que, a estas alturas, mi compañía es bien recibida.
-Digamos que no me desagrada usted.
Ante el desconcierto de Elena, Diego lanzó una carcajada.
-Y yo que pensaba aburrirme en otra reunión social -dijo-. Así que no le desagrado... ¡Es el mejor cumplido que me han hecho en mucho tiempo!"

¿Y cómo podría responder a la socarronería de cierto bandolero hasta el punto de dejarle sin palabras?

"[...]
-Por Cristo que eres condenadamente difícil -volvió a susurrar más tranquilo-. Si supieras lo que provocas en mí cuando te mueves como hace unos instantes, te aseguro que dejarías de hacerlo al momento.
-No es más que un cobarde que se esconde tras una máscara -farfulló enfurecida-. ¡Canalla, bellaco, ladrón...!
-¿Solo eso? -Elena se quedó boquiabierta ante la respuesta del Marqués-. Francamente, después de tus alardes y tus bravatas, esos insultos realmente sí son propios de una dama respetable. me decepcionas.
A pesar de que apenas podía respirar debido al peso de su cuerpo, Elena tomó aire y recogió el desafío.
-¡Hijo de puta! -escupió-. ¡Maldito bastardo, hijo de mil perras, desgraciado...!"

Claro que también tiene cierta picardía que queda en nada cuando se enfrenta a la voz dura y potente de la experiencia...

"[...]
-Necesito estar contigo, ¿me oyes? -susurró Diego con voz apremiante muy cerca de su cara-. Necesito verte de nuevo.
-¿Para satisfacer qué tipo de necesidades exactamente? -[...]-. Lo que usted necesita es una buena cura de humildad.
[...]
-Nunca le he suplicado a una mujer -masculló entre dientes-. En realidad, no sé hacerlo, princesa.
-Pues ya va siendo hora de que aprenda.
-¡Ja! ¿Y quién va a enseñármelo? ¿Tú?"

"[...]
-¿Aún eres virgen?
[...]
-¡Por Dios, aya! -exclamó escandalizada-. ¿Qué clase de pregunta es esa?
Con un resoplido de resignación, Rosalía se levantó y comenzó a recoger los enseres de la mesa.
-Por tu actitud veo que es así -[...]-. Y ese señor de Casanueva... ¿Te gusta?
[...]
-Sí... -admitió, aún avergonzada.
-Entonces, debes deshacerte de tu virginidad cuanto antes".

Bueno, hasta aquí varios ejemplos de cómo se las gasta mi niña.
También podría decir que es hermosa hasta el delirio, que no se deja vencer por las adversidades, sensual y desenvuelta, incluso en aquello que debería avergonzarla... Y no sigo, porque si no os tendría que transcribir el libro al completo.
 ¿A que es adorable?

jueves, 26 de septiembre de 2013

ESOS OJOS NEGROS

Después de niños, deberes, limpiezas a fondo, lecturas, escrituras y mudanzas, ¡POR FIN VUELVO!
Sí, amig@s, el tiempo pasa, y los protagonistas indiscutibles de LA HEREDERA me piden paso.
En vista de que Diego arrasa entre mis lector@s, empezaré con él.

Ya sé que la mayoría le habéis puesto un rostro determinado y muy, pero que muy, famoso. Ya sé que su personalidad os recordaba a otras... Pero no. Diego de Casanueva es único, inimitable. Vamos, que con él se rompió el molde.
Y es una pena porque, ¿qué fémina no querría con ella un morenazo de ojos negros, alto y atlético, de sonrisa sensual y labia apabullante? ¿A quién no le gustaría dejarse seducir por la voz de la experiencia, el toque distinguido de la elegancia y las tablas amorosas de quien está acostumbrado a lidiar en ese terreno pasional? ¿Quién no se desmayaría ante un hombre trabajador, generoso, diligente con sus negocios y subordinados, de firmes resoluciones y con infiniiiiiiiiita paciencia?
Todo eso, y mucho más, es Diego de Casanueva. Un hombre al que, pese a sus orígenes, nada ni nadie se le ponen por delante. Seguro de sí mismo y de su encanto con el sexo opuesto... Hasta que aparece Elena Robles, es decir, "problemas" con mayúsculas.
A partir de ahí, su aplomo se tambalea, sus convicciones cambian, y su corazón empieza a palpitar por toda una serie de emociones aún por descubrir...
Ah, que queréis saber más... Bueno, empezaré por ponerle una cara diferente a las que se le han asignado, pero espero que igual de atractiva.


¡¡Aquí lo tenéis!! Es Casanueva, el dueño de un cortijo, media fábrica de aceite y una casa señorial en plena ciudad de Ronda. No sé, quizá esa casa podría ser algo así:


Con estas credenciales, ¿quién no se enamoraría de él? Pues a mi Elena le cuesta bastante decidirse, ya veis, porque una cosa es pasar un buen rato con un buen mozo y todos sus atributos, y otra muy distinta caer rendida a sus pies.
Aquí os dejo un par de fragmentos donde él puede sacar a relucir una parte de sus encantos. El primero de ellos es inédito, y forma parte de una conversación entre Diego y don Fabián:

"[...]
-De cualquier manera, continúa siendo menor de edad -siguió objetando (Don Fabián) con los ojos entrecerrados-. Podríamos tener problemas de otra índole.
Suspirando exasperado, Diego abrió las piernas y puso los brazos en jarras.
-¿Y si le digo que la he deshonrado? ¿Que me he acostado con ella y la he desflorado? ¿Ayudaría en algo? Quisiera reparar el agravio cometido, padre.
Con una severa y reprobadora mirada, don Fabián volvió a sentarse.
-¿Lo has hecho? -preguntó muy despacio.
-¿La ha visto bien? -respondió él, como si fuera evidente el camino a seguir cuando de Elena se trataba-. ¿Cómo podría no hacerlo? Ahora tendrá que ayudarme...
Hubiera podido dudar de aquellas afirmaciones, pero en lo que a mujeres se refería, Diego nunca mentía. No necesitaba jactarse de hazañas que no eran suyas para que estas cayeran rendidas a sus pies."

La siguiente es un pequeño fragmento de una "negociación" muy peculiar. Juzgad vosotr@s mism@s:

"[...]
-Todo cortejo persigue un fin -dijo ella sin aliento.
-Y el mío es el más noble de todos, te lo aseguro. -Con sus ojos negros centelleando de placer, Diego alargó una mano y acarició su mejilla-. Vamos, princesa, confía en mí. yo nunca te haría daño.
¡Sus palabras sonaban tan sinceras!
En realidad deseaba que ella le conociera. Lo adivinó cuando se adentró en la profundidad de los pozos oscuros de su mirada, cuando exhaló un suspiro de anhelo y cerró los párpados de nuevo.
Y ella ansiaba conocerle; se moría por aquel tipo de atenciones, deseaba sentirse halagada y pedía a gritos ser iniciada en el mundo misterioso del placer y el erotismo.
-De acuerdo -accedió, [...]-. Le doy dos semanas.
[...]
-Cuatro -exigió, divertido por el regateo.
-Tres -contraatacó ella implacable-. Es mi última oferta.
[...]
-No te negarás a nada de lo que yo proponga -aseguró-. A nada. Y esa, señorita, también es mi última oferta."

Espero que os haya gustado, porque a mí, con solo recordarlo, ¡se me han deshecho hasta las ideas!

viernes, 6 de septiembre de 2013

¿ES UN PÁJARO... ES UN AVIÓN...? ¡NO! ¡ES... EL MARQUÉS!

Aquí estoy de nuevo, a la carga después de superar el disgusto al comprobar que se me va el verano...
Y esta vez, vuelvo con fuerza, a punto de llegar a la meta en lo que a personajes de LA HEREDERA se refiere.
Sí, ya se acaban (¡Menudo asco!), ya solo quedan los tres mosqueteros, a saber: El Marqués, Diego de Casanueva y Elena Robles.
Así que vamos a comenzar por el primero de ellos.
Podríamos llemarlo de muchas formas sin que ninguna dijera su verdadera identidad. "Educado", "listo", "honorable", "intachable"... Pero dejémoslo en "El Marqués", ese sobrenombre impuesto por los Civiles ante la imposibilidad de averiguar su verdadera identidad. Ese mote elegante que hace honor a sus modales, incluso a la hora de liberar reos.

Sí, aquí lo tenéis, fiel a su cita con su creadora y con tod@s l@s lector@s que han disfrutado con LA HEREDERA.
Un hombre misterioso, cuyos actos son impulsados por fuertes motivos de naturaleza moral que iréis comprendiendo conforme avance la novela...
Parece que es invencible. Al menos, eso piensan sus perseguidores... Pero, como todo el mundo, él también tiene su Talón de Aquiles.
Elena Robles.

Y es que sus intempestivos encuentros le levantan ampollas... Y otras cosas, jajaja!!. Ella sabrá ganarse su corazón y su alma. Contará con su fidelidad absoluta y su ayuda incondicional para todo aquello que se propone.
Después de unos cuantos tiras y aflojas, claro está. Pero antes de ir más allá, os dejo una fotografía muy definitoria y claramente inspiradora. 




¡¡AQUÍ ESTÁ!! La famosa cascada, el inicio de su idilio apasionado, cuyo frescor innato le sacará de más de un apuro físico y mental...











Bueno, como la paciencia nunca ha sido una de mis virtudes, no voy a tentar más a la suerte y me apresuraré a deleitaros con uno de los pasajes que son, por derecho propio, patrimonio casi exclusivo del Marqués, pero antes... ¡¡AVISAD A LOS BOMBEROS, PORQUE SALTARÁN CHISPAS!!:

"[...]
Elena no contestó. Se debatió y se retorció debajo de él (El Marqués) como una gata arrinconada por una jauría de perros, pero todo fue inútil, y solo cuando comprendió que estaba a su merced, su forcejeo cesó. Estuvieron mirándose en silencio unos segundos, con el único sonido de sus respiraciones agitadas por la ira y el esfuerzo realizado. Esta vez el rostro del Marqués estaba serio, con los labios apretados y una mirada de advertencia en sus ojos oscuros que no logró intimidarle.
-Por Cristo que eres condenadamente difícil -volvió a susurrar más tranquilo-. Si supieras lo que provocas en mí cuando te mueves como hace unos instantes, te aseguro que dejarías de hacerlo al momento.
-No es más que un cobarde que se esconde tras una máscara -farfulló enfurecida-. ¡Canalla, bellaco, ladrón...!
-¿Solo eso? -Elena se quedó boquiabierta ante la respuesta del Marqués-. Francamente, después de tus alardes y tus bravatas, esos insultos realmente sí son propios de una dama respetable. Me decepcionas.
A pesar de que apenas podía respirar debido al peso de su cuerpo, Elena tomó aire y recogió el desafío.
-¡Hijo de puta! -escupió-. ¡Maldito bastardo, hijo de mil perras, desgraciado...!".

Espero que os haya gustado. ¡Hasta la próxima!


miércoles, 21 de agosto de 2013

¿DOCTOR JEKYLL O MISTER HYDE?


Me parece que ha pasado una eternidad desde que os presenté el último personaje de LA HEREDERA, y puede ser que, en efecto, haya pasado una eternidad. Pero es que he estado super liada, de semi vacaciones, en la piscina o la playita... En fin, lo que se suele hacer por estas fechas.
Por eso os pido perdón. Prometo que, a partir de ahora, volveré a mi rutina de un personaje semanal, o quincenal, porque ya quedan muy poquitos...

El de hoy tiene aspecto de caballero, aunque no termina de serlo. Tiene voz suave, amable, aunque no termina de serlo. Ama a Elena de una forma muy peculiar, casi enfermiza, entremezclada con un odio creciente y oscuro, aunque tampoco termina de decantarse por una cosa u otra.

Sí, me refiero a Juan Lomana, tutor de nuestra protagonista por mandato expreso del padre de Elena, a la que conoce desde que era una niña.


Aquí lo tenéis. Intrigante, tenebroso, frío en ocasiones, en otras extremadamente visceral, atormentado por la disyuntiva amor-poder. Celoso por no poder poseer aquello que otros ya tienen y que considera de su propiedad...
Para que os hagáis una idea de lo que quiero deciros y no puedo confesaros, transcribiré un extracto de una escena del manuscrito original, pero que finalmente no llegó a ser publicado. Espero que os guste.

"-Así me gusta, mi niña -habló entonces su tutor, con una voz tan afectuosa que no parecía la suya-. Y ahora, ¿qué te parece si sellamos la reconciliación con un beso?
Catalina abrió la boca más que sorprendida, pero enseguida se recompuso, y todos los músculos de Elena empezaron a temblar como una hoja ante la obscenidad que se ocultaba tras su insinuante pregunta. Una oleada de bilis amarga casi la hizo vomitar cuando los rasgos del semblante de Juan, tan cerca del de ella, fueron de pronto tan claros. [...]
-Claro -consiguió decir sin que la voz le temblara-. Un beso, Juan.
Entonces, con un valor que no sabía que fuera capaz de poseer, tomó el rostro de Juan entre sus manos y acercó su boca a la de él. Por unos instantes interminables permaneció así y luego, súbitamente, estampó un casto beso en su frente." 

viernes, 19 de julio de 2013

QUE SOY GITANA

Madre mía, qué trajín llevo esta semana. Tengo tantos frentes abiertos que no sé a cuál atender. Entre la entrada del booktrailer, la espera horrible de mi segundo manuscrito "ESdtN", y el proceso de documentación y comienzo de mi tercera novela, casi se me olvida mi cita semanal con los personajes de LA HEREDERA.
Así que aquí estoy de nuevo, acompañada de... (redoble de tambores) ¡¡¡ROSALÍA!!!
Una gitana de cuerpo entero, como ella se define en uno de los pasajes inéditos (no publicados) de la novela, fiel sirvienta de la familia Robles desde que era joven. Eso hace que sea la principal defensora de nuestra heroína Elena. Su aya, la persona sabia que emite consejos nacidos desde el juicio más profundo, pese a que su personalidad esté exenta de todo tipo de prejuicios. Su amor por Elena (a la que crió desde su más tierna infancia hasta la muerte de su padre) la llevará a tomar decisiones un pelín arriesgadas.


Quizá sea porque, como dice el refrán "a la vejez, viruelas", o quizá porque su dilatada experiencia en la vida le hace ver cosas para las que otros permanecen ciegos, Rosalía es el bastón que guía los pasos de Elena hacia un destino mucho más conveniente para su "niña".
Después de mucho pensar, esta vez creo que voy a dejaros dos fragmentos para que la conozcáis un poco mejor. Uno de ellos inédito; el otro, publicado. Empezaremos por el primero:

"[...] Podría haberla tachado de vieja entrometida, pero una levísima sonrisa en sus labios arrugados le dijo que aquella excusa no era más que una sutil estratagema.
-Señora, le juro que si Elena no estuviera día y noche en mis pensamientos, la cortejaría a usted -correspondió muy serió y besando su mano-. No encontraría una dama mejor en muchos kilómetros a la redonda. Es usted tan bella por fuera como por dentro.
-Y usted un lisonjero de cuidado -graznó ella, al tiempo que desaparecía apresuradamente, dando fe de que el cansancio no era un problema para ella".

Y aquí va uno de los "oficiales":



"[...]-Sí... -admitió, aún avergonzada.
-Entonces, debes deshacerte de tu virginidad cuanto antes.
-Pero él... Bueno, tiene una fama terrible con las mujeres y...
-Nadie está hablando de matrimonio, ni de actitudes respetables. Tú no necesitas ninguna de las dos cosas. -Limpiándose las manos en el delantal, Rosalía tomó asiento de nuevo junto a ella, y su voz se tornó más íntima-. Tu ignorancia acerca de lo que rodea el acto sexual y el deseo carnal coincide con tu iniciación en el mundo de la sensualidad, y puede que esa mezcla resulte atractiva para ese hombre. Tu cuerpo está despertando a nuevas sensaciones, mi vida. Cuando decidas abrirte por completo a ellas, serás consciente del inmenso poder que ello te dará".

Hasta aquí las palabras de mi viejecita preferida. Espero que os hayan gustado.

viernes, 12 de julio de 2013

A DIOS ROGANDO...

Aquí estoy de nuevo, con la segunda de las entradas para hoy, y fiel a mi cita semanal con otro personaje de LA HEREDERA.
Esta vez, es el primero de los que yo llamo "peces gordos", es decir, secundarios que tienen mucho más peso específico en la novela y en la historia: don Fabián.
Don Fabian es, por decirlo finamente, un cura fiel a su religión, con altos principios que no son, en ocasiones, los más adecuados para conducirse. Por eso decide flexibilizarlos cuando las circunstancias así lo requieren, o sea, cuando, en su opinión, otros asuntos más urgentes y de mayor importancia que los rezos, lo reclaman.
Es un hombre honesto, directo y demasiado sincero en ocasiones. Cualidades que siempre han sido apreciadas por nuestro prota, Diego de Casanueva. Entre ellos existe un fuerte lazo de amistad y camaradería forjado desde el nacimiento de Diego. Para él es como su segundo padre... Bueno, el primero, si tenemos en cuenta que es mucho más determinante que su progenitor natural.



Un cura a la antigua usanza, párroco de la iglesia de Padre Jesús (ahí tenéis una imagen de la misma), que buscará caminos poco ortodoxos para ayudar a Diego a conquistar el corazón de Elena...


Aunque me da en la nariz que Diego no será el único destinatario de su ayuda. Bueno, aquí os dejo un pequeño aperitivo de su aparición en LA HEREDERA. Que sepáis que, en más de una reseña, lo han señalado como uno de los personajes favoritos. Por algo será...

"[...] El penetrante y creciente sonido de una carcajada hizo que levantara la cabeza, atónito.
Don Fabián reía a mandíbula batiente, y cuanto más lo hacía, más aumentaba la incómoda sensación de parecer... ridículo.
Mortificado y desconcertado, se puso en pie y se dirigió a él con el ceño fruncido.
-¿Puedo saber qué es lo que le hace tanta gracia? -preguntó con aspereza.
Don Fabián tuvo que esperar a que el ataque de risa cesara para poder contestar. Aún con una amplia sonrisa en sus labios, posó su mano sobre el hombro de Diego.
-Es peor de lo que me imaginaba - dijo, en un sentido que solo él conocía-. No puedo decirte más, hijo. Solo recordarte que el amor verdadero es muy difícil de encontrar. Y cuando ese milagro se produce, hay que luchar por él con uñas y dientes. -Se dirigió a la puerta-. Si la muchacha te interesa realmente, sé prudente [...]".

martes, 2 de julio de 2013

DE MENDIGO A PRÍNCIPE

Esta semana, para mí y en lo que se refiere a trabajo, se termina el jueves. Por eso, todo lo que tengo planeado hacer debe salir un poco más comprimido, o rápido, como se prefiera.

Siguiendo con las entradas semanales de mi blog, referentes a los personajes de LA HEREDERA, hoy le toca el turno a Pablo Guerrero, o Pablo El Bastardo. Ya de entrada su apodo dice bastante de él. Pero no todo, claro. Compañero de juegos de nuestra protagonista desde niño, para nadie es un secreto su origen. Él mismo lo asimila desde que tiene uso de razón, aunque posee un carácter indómito que le hará rebelarse contra uno de los mayores tiranos que el cortijo La Dorada, ha conocido.
Aquí os lo muestro, para que no tengáis dificultad en ponerle cara.



Es arrojado, valiente y atractivo. Tanto que conquistará un corazón, aparentemente, inaccesible para él, pero que resultará estar hecho a su medida. De hecho, le salvará de más de un apuro creado por sus ideales anarquistas... Pero bueno, mejor os lo presento con unas pocas palabras de su boca.

"[...] Qué estúpido y qué tonto confiado había sido. Por eso aquel terrateniente prepotente esperaba su visita.
El señor de Casanueva había tenido una bonita manera de hacerle ver de una vez cuál era el sitio que le correspondía en el mundo.
-Algunas conciencias no están en venta, señor -fue su airada respuesta, y se levantó dispuesto a marcharse-. Se ha equivocado usted conmigo. No vine hasta aquí buscando limosna.
-Ni yo estoy dispuesto a darla, créame. -Como si esperara su respuesta, Diego le extendió un papel y lo mantuvo en alto hasta que Pablo lo recogió-. Si se toma la molestia de leerlo, verá que quizá sea usted el equivocado.
El documento comenzó a dar vueltas en sus manos, hasta que lo dejó sobre la mesa con expresión triste.
-No sé leer -confesó, y bajó los ojos avergonzado. [...]

En el fondo, y aunque el orgullo le pueda a veces, es un cielo de hombre, os lo garantizo.


viernes, 28 de junio de 2013

ABEL O CAÍN

Y siguiendo con el elenco de personajes de LA HEREDERA, hoy le toca el turno a Lorenzo de Casanueva, el hermano de Diego y, por ende, alguien bastante determinante a lo largo de la historia.



Un hombre muy polifacético y con cierta tendencia al dispendio, tanto moral como económicamente.Aparentemente extrovertido y sofisticado, el hermano perfecto que acepta su papel de secundario, pese a los orígenes del primogénito. Sin embargo, a medida que la novela avanza, iremos conociéndole un poco mejor, tanto a él como a los sentimientos que alberga con respecto a los personajes principales, Diego y Elena.
El hermano perfecto que da para mucho. ¿Con doble cara? ¿Parece generoso cuando en realidad es malvado...? Eso dejaré que lo decidan mis lector@s. Entretanto, aquí os dejo un pequeño fragmento para que opinéis más libremente.

"[...] -No deseo atarme a un matrimonio por una estúpida apuesta -exclamó sin abandonar su ataque-. No estoy al corriente de tus deudas, pero si necesitas dinero, hay otras maneras más sencillas de conseguirlo.
Al contrario de lo que él hubiera creído, Lorenzo no negó esa posibilidad.
-¿Por ejemplo? -preguntó.
-Pidiéndomelo -fue la tajante respuesta de Diego-. Nunca me negaría a sacarte de un apuro, pero un matrimonio es algo muy serio.
-¿Qué te sucede? Hasta ahora no te había conocido escrúpulos en lo que a mujeres se refiere".

Solo un poquito y en pequeñas dosis, para que nadie se me atragante, ¿eh?
Y con esto y un bizcocho... ¡Hasta la siguiente entrada!

miércoles, 12 de junio de 2013

JUNTOS PERO NO REVUELTOS

¡¡¡HOLA DE NUEVO!!!
Aquí estoy otra vez, en esta entrada creada por y para l@s lector@s de LA HEREDERA, presentes, pasados o futuros (que espero que los haya), presentando a dos nuevos personajes secundarios de mi novela.
Ellos son la viva imagen del antagonismo, como el Barça y el Madrid, el ratón y el gato, el agua y el aceite. Dos maneras de vivir diametralmente opuestas, ambos representativos de una parte de nuestra historia... O lo que es lo mismo, el capitán de la Guardia Civil Álvaro Salcedo y el bandolero más cruel y sanguinario, Francisco Heredia, alias "Paquillo"

Comenzaremos por el capitán Salcedo.


Fiel exponente de todos los atributos que, entonces, debía tener un Miguelete que se preciara de serlo: con el olfato de un sabueso, la sagacidad de un zorro y el instinto cazador del mejor de los depredadores, Salcedo llega a Ronda con una sola cosa en la cabeza... Cazar al Marqués.
¿Lo conseguirá? Aquí os dejo un pequeño extracto para que saquéis vuestras propias conclusiones.

"[...]
-Y bien -dijo, entrelazando sus manos sobre la superficie de la mesa-. ¿En qué puedo ayudarle?
-He recibido cierta información acerca del último golpe del Marqués. Y después de preguntarme por dónde empezar para confirmarla, decidí que un párroco conoce a sus feligreses mejor que un alcalde o un gobernador, ¿no le parece?
-Se olvida de las tabernas y los prostíbulos, aunque no le falta a usted razón. Pero hoy es domingo, el día que Nuestro Señor creó para descansar. ¿Va usted a contradecirle?
Bajo el bigote, Salcedo torció apenas la boca, sorprendido ante el intento de esquivar su inminente interrogatorio. Clavó sus ojos escrutadores en el semblante pétreo de don Fabián e intuyó que, si era conocedor de algún secreto, no sería fácil sonsacárselo. Aquel cura era perro viejo, concluyó"

Y aquí viene el segundo en discordia, Paquillo.



Hijo de un legendario y anciano bandolero indultado por el rey, Paquillo hace gala de unos métodos fríos y crueles a la hora de asaltar a sus víctimas. No contento con dejarles sin un céntimo, no duda en acabar con ellos de las maneras más sórdidas. Su extraña relación con el Marqués le llevará a...
¡Uy, que no puedo contar más! Aquí os dejo unas palabras suyas...

"Con una risa burlona, Paquillo soltó las riendas de su caballo y abrió la bolsa. Cuando vio su contenido, se le escapó un largo silbido de aprobación.
-Vaya, Marqués -dijo-. Si tu corazón es tan grande como tu bolsillo, ciertamente tienes un gran corazón.
El aludido se inclinó hasta quedar frente a él. Sus ojos se hallaron a la misma altura y se igualaron en ferocidad.
-Que esta noche no haya matado a nadie no significa que no pueda hacerlo -susurró, con la amenaza latente en cada una de sus palabras-. No saques lo peor de mí, porque aún no me conoces. -Con gesto enérgico, tiró de las riendas y se alejó de él unos pasos-. ¡Vigila tus espaldas, Paquillo! ¡Nunca se sabe por dónde te pueden atacar!".

Y hasta aquí mi pequeña incursión de hoy. Espero que os haya gustado y, por supuesto, deleitado.

lunes, 3 de junio de 2013

CATALINA, PRIMA DE ELENA ROBLES

Hola a tod@s!! Ya veis, como no me puedo estar quietecita y mi cabeza siempre tiene que estar maquinando cosas, aquí os traigo una nueva sección de mi blog, titulada "DESBROZANDO PERSONAJES DE LA HEREDERA".

Dedicada a todo aquel que aún no conozca la magia de los personajes de la susodicha novela (o sea, de momento la única que he conseguido publicar), aquí comienzo una pequeña guía, para incentivar el interés y, por qué no, la curiosidad de lo que no se han adentrado en LA HEREDERA.

Comenzaremos pues con una mujer de armas tomar, vitalista, extrovertida, demasiado bocazas en ocasiones, pero que hace honor al refrán que dice eso de "dime de lo que presumes y te diré de lo que careces" 

CATALINA



Guapa, alegre y llena de una fuerza contagiosa. Durante los últimos diez años de la vida de nuestra protagonista, Elena Robles, ella y Catalina han vivido juntas, convirtiéndose en inseparables. Más que amigas, parecen hermanas, a juzgar por el cariño que se profesan y la camaradería que las une.
Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. Y es que detrás de su fachada despreocupada, Catalina esconde más de un secreto que la conducirá a... Bueno, dejémoslo ahí, jajaja!!

Aquí os dejo un pequeño extracto de su participación en la historia de LA HEREDERA, para que os vayáis haciendo una idea.

" [...]-Pero yo no necesito marido -se dijo a sí misma, volviendo al comienzo de sus pensamientos-. En unos años tendré todo lo que pueda desear.
-No todo, prima. -La voz de Catalina la sacó de sus cavilaciones-.¿Crees que podrías meterte en la cama de algún hombre sin matrimonio de por medio?
Si el rostro de Elena hubiera sido tan blanco como el de Catalina, se hubiera teñido de rojo vivo al oír semejante desvergüenza, pero enseguida sonrió. Ya estaba acostumbrada a los exabruptos de su prima.
-Supongo que también eso me será más fácil después de los veintitrés -contestó-. O, al menos, podré hacerlo con el beneplácito de la sociedad.
-No te engañes, querida. Para una mujer eso nunca estará bien visto. -Con una risilla pícara, Catalina se acercó a ella y se inclinó ligeramente-. Si mi madre estuviera aquí, te cortaría la lengua, ¿sabes?
-Si tu madre estuviera aquí, te ingresaría en un convento -replicó Elena-. Y aún no es tarde para que lo haga. A fin de cuentas, todavía no ha conseguido un matrimonio ventajoso para ninguna de las dos".

¡¡Espero que os haya gustado, porque tardaré un poco en presentaron a más personajes!! ¡¡Así que degustadlo con calma!!